Esta es la historia de un oficio. Pero es la historia, también, de cómo la historia de un oficio se convierte en la historia de una familia; de cómo surge eso que se llama tradición, eso que sólo es posible cuando echa sus raíces en el tiempo, esa especie de lección hereditaria e inevitable que se transmite de generación en generación. Ésta es la historia de un oficio que echó sus raíces en una familia hace ya 80 años: Joyería Schumacher.

En 1936 su fundador Hermann Schumacher abrió las puertas de la primera sede de la Joyería Schumacher ubicada en pleno centro de Bogotá, calle 17 con carrera séptima y allí nace el primer taller de diseño. Treinta años más tarde abre una nueva sede en el barrio Chicó; en ese momento el taller de diseño ya está totalmente consolidado
con la creación de líneas que ya tienen el carácter
de la casa.

En 1980, se compra y remodela la que será la sede del Andino. En diciembre de 1989, se inaugura la cuarta sede en el Centro Comercial Hacienda Santa Bárbara. Van cuatro: cuatro puertas que se abren; van tres: tres generaciones y un oficio de familia para quienes presenciar y ser partícipes del nacimiento de una joya es toda una vocación.

Desde hace dos años abrió una nueva sucursal
en el Centro Comercial Andino, donde continúa
la tradición de familia y la pasión por el arte
de la joyería.