Oro blanco y oro amarillo:
composición, características y consejos para elegir la joya perfecta
El oro es uno de los metales preciosos más valorados en la joyería, y sus diferentes tonalidades, como el oro blanco y el oro amarillo, ofrecen opciones variadas para distintos gustos y estilos. A continuación, exploraremos las características, ventajas y consideraciones de cada tipo para ayudarte a tomar una decisión informada al elegir tus joyas.
Composición y características
Oro Amarillo
El oro amarillo es la forma más tradicional y natural del oro. Se obtiene al mezclar oro puro con metales como la plata y el cobre, lo que le confiere su característico color cálido y brillante. Por ejemplo, una aleación típica de 18 quilates contiene un 75% de oro puro, aproximadamente un 12.5% de plata y un 12.5% de cobre.
Estética clásica: su tonalidad cálida y tradicional es apreciada en piezas de joyería atemporales.
Hipoalergénico: al ser una aleación con metales nobles, es menos probable que cause reacciones alérgicas.
Fácil mantenimiento: requiere menos cuidados especiales en comparación con el oro blanco.
Oro Blanco
El oro blanco es una aleación de oro puro con metales blancos como paladio, plata o níquel. Esta combinación le otorga un tono plateado y una mayor resistencia en comparación con el oro puro, que es más maleable. Para mejorar su apariencia y durabilidad, las joyas de oro blanco suelen estar recubiertas con una capa de rodio, un metal precioso que proporciona un acabado brillante y protege la pieza contra el desgaste.
Apariencia moderna: su color plateado ofrece una estética contemporánea y elegante.
Versatilidad: combina bien con diversas piedras preciosas y es adecuado para diferentes estilos de joyería.
Mayor dureza: la aleación con metales blancos y el recubrimiento de rodio aumentan su resistencia al desgaste.
Consejos para elegir entre oro blanco y oro amarillo
Estilo personal: considera tus preferencias estéticas y el tipo de joyas que sueles usar. El oro amarillo es ideal para quienes aprecian un look clásico, mientras que el oro blanco es perfecto para estilos más modernos.
Tono de piel: aunque ambos tonos pueden complementar diferentes tonos de piel, algunas personas encuentran que el oro amarillo resalta mejor en pieles cálidas, mientras que el oro blanco favorece a tonos de piel más fríos.
Piedras preciosas: si planeas engastar piedras en tu joya, considera cómo se verán con cada tipo de oro. Por ejemplo, los diamantes suelen destacar más en monturas de oro blanco debido al contraste.


